Todo llega a su fin...
Veamos recapitulemos.., si recuerdo bien, empecé a ser feliz hace hace dos años, a pesar de las torturas de mis ''no compañeros'' , de sufrir burlas por gente ignorante que no sabe nada de la vida, pero llegó ella... Violeta, un día sin más, vino y se abalanzó sobre mi, sin aun conocerme...
Yo estaba un poco, bueno bastante triste pero sin embargo tuvo la valentía de venir y presentarse, teniendo en cuenta lo timida que es, que pequeña...
Nos conocimos, empezamos a hablar, a quedar, todo era otra cosa, tenía la ilusión de verla y de sacar lo más profundo de ella.. La veia y parecia que venia de otro mundo inexsitente, nunca conocí a nadie así, con esa alegría, sonriendo aun contando y estando en los más sumamente momentos tristes de su vida, pasando por una etapa donde no había nada bueno, todo era triste y oscuro, sin ninguna gota de color, ni alegría...
Cuidaba con el mas minimo detalle todo lo que me regalaba ya que la adoraba, era muy optimista, era genial... Empecé a tocar una barrera que separaba, pero nunca llegaba... Aprendí a usar bien las oportunidades...
Espezamos a convertirnos en buenos amigos, lo mejores incluso... pero ella no sabía que a mi me empezó a gustar, que yo no podía seguir consolandola porque no quería fastidiar nuestra relación a pesar de todo... no podía verla y no besarla, no podía resistirme a sus tan tiernos labios, a esa cara que cuando sonreía se veía el gran fondo de su corazón..
Todo empezó a ser un misterio, descubrí su sentimiento, sin embargo ella también sentía lo mismo y solo me falto decirle que era ella todo lo que quería, solo ella, solo ella... Nada me hacía sentirme especial ni tan fantastico como me hacía sentir ella, un mundo lleno de lágrimas, risas e ilusiones.. Le pedí que se quedara por favor y me hiciera sentir.. pero todo empezó a transformarse y desde entonces estamos juntos, estabamos echos el uno para el otro, por mucho que nos negabamos y nos odiabamos ambos cuando nos enfadabamos... Llegamos al odio, a poner en otro lugar el uno al otro, confundir personas, es triste llegar al odio con personas que realmente quieras o no, sabes que es tu otra mitad, la mitad que te falta cuando están todos pero no está esa persona... o sea, que no hay nadie. Sientes un vacío en tu interior, sientes que no puede venir a darte un abrazo por la espalda, un beso o a jugar contigo... a decirte tres tonterías y a quererte a sentir que te quiere, lo más bonito es que te sonria, de nuevo que sientas que te quiere, nada supera eso...
Nada que ver con relaciones anteriores, no eran de verdad, eran pequeñas imitaciones llevadas al fracaso, como prácticas fallidas, pero esta vez me hizo sentir feliz.
Y así superé todo, junto a ella y ahora se va... espero que no se enamore de otro, ni que me olvide, estoy seguro que la recordaré para siempre, éstos han sido los dos años mas bonitos de mi vida... me ha echo disfrutar como nadie.
Conocí a su hermana y a su padre, empecé a cuidarlas, a ir a buscar a Lucía al colegio, y a ella al Instituto.. a hacerles la cena y ha acostarlas, y ahora... ahora no puedo..
Y resulta que voy a intentar despedirme de mi amor, que se va volando y encuentro a una niña inocente, perdida en un mundo en el que apenas conoce... Que no conoce a las personas, extraña, rara, auténtica parece... Y ahora, todo parece una pesadilla...
viernes, 17 de diciembre de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
NET ODADIUC
-¿Por qué? yo sólo quería despedirme de ella... ¿A dónde ira? no me lo ha querido decir... ¿ Se olvidará de mi? ¿Me echará de menos? ¿La echaré de menos yo? ¿Me seguirá queriendo? ¿Conocerá a alguien más especial y me dejará a mi...?.- Preguntas absurdas que dentro de horas tendré resueltas al oír de nuevo su dulce voz.
Quizás haya ido a un sitio lejano, para olvidarse de su alrededor que supongo que es lo que intentaba; o quizás, haya ido a un sitio cercano, por si se arrepiente o simplemente quiere venir a vernos a menudo. O quizás, la respuesta más lógica a un pensamiento tan irracional sea que se a marchado a otro lugar con distinto idioma, donde pueda seguir su carrera y aprender una nueva lengua, dónde todo; la vida diaria, las amistades, las costumbres, las cosas que no recuerden a su pasado.., sea distinto.-Pienso yo.
Ahora, Alejandro mira a su alrededor; por un momento que se a despistado, la niña ya no está.
Se levanta repentinamente y sale en busca de la cría sin rasto de ella. Sube la primera planta asaltando con todo el que se encuentra, nada.
Segunda planta, tras preguntar a todos los empleados, de nuevo sin rastro de la misteriosa niña.
Tercera planta, en conclusión, está allí sentada, voy corriendo hacia ella.
-¿Pero se puede saber donde estabas? ¡Estaba muy preocupado! Ahora bien, vamos...
Los dos aligeran el paso y callan para salir ya de este tan incómodo momento.
-¿Me vas a decir cómo te llamas? dice Alex. Pero no sirve de nada, la niña sigue sin contestar. Montan en el coche y Alejandro se fija en ella, lleva una falda rosa, una camiseta que le favorece mucho con el color tan blanco de su piel y una diadema preciosa. Pero entre las manos observa un pequeño papel en el que no se había fijado antes.
-¿Qué pone en el papel? A ver... ¿me lo enseñas?
Ella está incólume y sólo gira el papel hacia Alex. Él, se queda con cara extraña al ver que pone: NET ODADIUC. Siguen el camino a casa y por el momento, no vuelven a hablar ni una sola palabra más.
Quizás haya ido a un sitio lejano, para olvidarse de su alrededor que supongo que es lo que intentaba; o quizás, haya ido a un sitio cercano, por si se arrepiente o simplemente quiere venir a vernos a menudo. O quizás, la respuesta más lógica a un pensamiento tan irracional sea que se a marchado a otro lugar con distinto idioma, donde pueda seguir su carrera y aprender una nueva lengua, dónde todo; la vida diaria, las amistades, las costumbres, las cosas que no recuerden a su pasado.., sea distinto.-Pienso yo.
Ahora, Alejandro mira a su alrededor; por un momento que se a despistado, la niña ya no está.
Se levanta repentinamente y sale en busca de la cría sin rasto de ella. Sube la primera planta asaltando con todo el que se encuentra, nada.
Segunda planta, tras preguntar a todos los empleados, de nuevo sin rastro de la misteriosa niña.
Tercera planta, en conclusión, está allí sentada, voy corriendo hacia ella.
-¿Pero se puede saber donde estabas? ¡Estaba muy preocupado! Ahora bien, vamos...
Los dos aligeran el paso y callan para salir ya de este tan incómodo momento.
-¿Me vas a decir cómo te llamas? dice Alex. Pero no sirve de nada, la niña sigue sin contestar. Montan en el coche y Alejandro se fija en ella, lleva una falda rosa, una camiseta que le favorece mucho con el color tan blanco de su piel y una diadema preciosa. Pero entre las manos observa un pequeño papel en el que no se había fijado antes.
-¿Qué pone en el papel? A ver... ¿me lo enseñas?
Ella está incólume y sólo gira el papel hacia Alex. Él, se queda con cara extraña al ver que pone: NET ODADIUC. Siguen el camino a casa y por el momento, no vuelven a hablar ni una sola palabra más.
miércoles, 19 de mayo de 2010
¡Violeta!

Inmensas son las ganas que me protegían para ir a por ella, la necesitaba, sí, es mi vida.
Jugando con su mirada despistada, la encuentra, pero tarde para poder atraparla en su inmenso y único mundo, pese a que sólo fuera por segundos.
La marca de mis manos se ubican en el cristal tras el frío cálido que abruma mis ideas, tras el desengaño de no poder volver a arroparla en mucho tiempo, en cogerla, en tocarle, su piel sutil sobre la mía.
Entonces, es cuando me entremezclo por todas las personas del aeropuerto, la niña aun en mi espalda. Noto que se me cae algo del bolsillo, pero apenas le doy importancia, ahora sólo existe Vio.
-¡Violeta!-grita Alex lo más fuerte posible.
Pero tarde, Vio, acababa de dar paso al interior del avión, tan bella y linda como siempre.
Alex no deja de correr aunque sepa que ya no sirve para nada, lo sigue intentando aun...
Muerto, cae sobre la pista, sucia y pringosa, pero no importa, la preocupación de Alex es que no ha podido despedirse de su amor, de su vida.
La niña se levanta y lo mira con cara extraña, sin hablar, le coge la mano y se sienta a su lado.
Él, destrozado llega a tumbarse y no para de dar puñetazos contra una farola, los nudillos cada vez sangran más, la gente lo mira, pero nada importa.
viernes, 19 de marzo de 2010
La pequeña niña y su muñeca de trapo
La luz entra por la ventana hasta que llega a la cara de Alejandro. Abraza al peluche desplomado sobre la almohada pensando que era Vio. Abrió lentamente los ojos y al darse cuenta de que Vio ya no se encontraba allí, dio un enorme salto de la cama. Sin ver nada a su alrededor, se vistió y fue corriendo hacia la entrada. Nervioso, buscaba la llaves del coche. Cogió carrerilla por la barandilla, chocándose y disculpándose con un señor, cada vez se ponía mas nervioso...
Arrancó el coche y miraba la hora, era la único que hacía durante el camino. El vuelo de Vio salía a las nueve y eran las nueve menos veinte y ya estaba acercándose al aeropuerto.
-Quizá me de tiempo a despedirme de ella.- pensó Alex
Ya estaba muy cerca, pero el avión podría haberse adelantado..
Bajando del coche se encuentra a una niña, perdida, indefensa, sin saber a dónde ir, casi llorando, de unos cinco años.
No sé qué hacer, si ayudar a la chica o irme corriendo a ver a Vio...
-Pequeña, ¿qué te pasa?-¿Dónde está tu mama?- Le pregunta Alex.
-La niña empieza a llorar y a quejarse por el brazo derecho. En el izquierdo lleva una pequeña muñeca de trapo.
-¿Qué te pasa?, ¿Cómo te llamas preciosa?
-La niña tiene los ojos deslumbrados por la luz del Sol, brillantes como el agua reflejada en un cielo totalmente azul. Tiene los ojos muy claros y es realmente bella.
Mira la hora de nuevo y coge a la niña en brazos.
-Ahora vamos a buscar a tu mamá y a tu papá, tranquila.-Aunque la niña no le contesta a nada, él le habla como si lo hiciera.
Corriendo y dando vueltas buscando el vuelo de Vio, ve en el suelo una mancha roja un signo que desconoce su significado, realmente, llama la atención. La niña se queja y señala al suelo, aunque Alex, pasa por delante y no le da mucha importancia.
No encuentra a Vio, decide llamarla pero tiene el móvil apagado. Quizás ya se encuentre en el avión.
viernes, 5 de marzo de 2010
Tu sonrisa, tu mirada.

Suena el despertador justamente a las siete menos veinte de la mañana. Vio, abre lentamente sus ojos y ve que está ligeramente abrazada a Alex. Al verlo, sonríe. Lo deja ahí acostado, pero ahora abrazado a un peluche que le regaló precisamente a ella. Violeta se levanta de la cama con cuidado para no despertarlo. Se viste sin hacer mucho ruido y le da un beso, junto a ello, le dice varias cosas, aunque sepa que no le escucha, tan solo para desahogarse y despedirse de él. Al final, decide escribirle un carta, coger un folio y que esas palabras, esas frases, perduren muchos años, si puede ser toda su vida.
-Bueno Alex, aquí acaba todo...
Volveré, volveré antes de lo que esperas, vendré y te daré una sorpresa. Espero que cuando vengas aun me estés esperando, porque te echaré de menos, mucho de menos. Gracias por haberte tropezado conmigo, gracias por disculparte y pedirme perdón. Gracias de verdad, gracias por llevarme a casa al hacerme una herida. Gracias por secar mis lágrimas caídas por un chico, el cual odiabas. Te agradezco que me cameles con esos ojos azules del color del mar, del cielo.
Nunca me gustó que me vieran llorar, pero la verdad, es que tú, al estar a tu lado, al saber que estoy apoyada en ti, me tranquiliza bastante, me relaja saber que tú estas aquí.
Porque me has echo pasar unos días maravillosos, a todos los sitios que me has llevado, todos los caprichos que me diste, todo lo que me has dado, tus besos, tus abrazos. Porque eres especial cariño. Tienes un encanto que me llena de alegría, nunca de tristeza. Tú sonrisa. Tu sonrisa parece que nunca se acaba por mucho que pase cuando te miro tiene la boca abierta de oreja a oreja... Tus ojos. Tus ojos me transmiten paz, alegría, amor. Haces que camine por ellos, un paseo junto a ti, una mirada desconcertante. Un mirada que me llevaría mirando horas, días e incluso mi vida. Porque ahí, dentro de ellos soy feliz. Solo quería que tuvieras esto, para el recuerdo del futuro, para cuando volvamos a vernos... Y aquí te dejo una foto nuestra, de cuando me hiciste ese regalo, mi sueño, de aquel mes que fuimos a París. Para que la lleves encima, para que me recuerdes todos los días. Alex, gracias por consolarme los días de tristeza y por alegrarme los días de bajón. Te quiero, Alex, te amo, tú me hiciste feliz de por vida.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Ven aquí conmigo.
-¿Pero qué fue lo que pasó realmente?
-Sinceramente, si te digo la verdad, no lo sé. Solo sé lo que te acabo de contar. Nunca sacábamos ese tema, le ponía realmente triste... Date cuenta, estar solo desde tan pequeño algo tiene que llegar a influir en su vida, esos pensamientos no son capaces de olvidarse realmente...
-Claro, pobre chico... Lo ha debido pasar muy mal.
-Bastante, y aún hay gente que se queja por cualquier cosa que no le gusta, cualquier tontería, solo por quejarse.
-Pues si... No valoramos lo que tenemos hasta que no nos pasa algo fuerte, todo lo contrario a lo similar de algo normal.
-Exacto... Y ahora ven aquí.
Vio se acerca a Alex y le agacha la cabeza echándola sobre su hombro. Vio tiene una sensación distinta, mejor a la de antes al tener a Alex al lado por una noche, es decir, por la última en un tiempo.
Este tiempo que pasa; las horas, los minutos, los segundos, pasan tan rápido que creen que tan solo han dormido 20 minutos, habiendo dormido durante 8 horas...
-Sinceramente, si te digo la verdad, no lo sé. Solo sé lo que te acabo de contar. Nunca sacábamos ese tema, le ponía realmente triste... Date cuenta, estar solo desde tan pequeño algo tiene que llegar a influir en su vida, esos pensamientos no son capaces de olvidarse realmente...
-Claro, pobre chico... Lo ha debido pasar muy mal.
-Bastante, y aún hay gente que se queja por cualquier cosa que no le gusta, cualquier tontería, solo por quejarse.
-Pues si... No valoramos lo que tenemos hasta que no nos pasa algo fuerte, todo lo contrario a lo similar de algo normal.
-Exacto... Y ahora ven aquí.
Vio se acerca a Alex y le agacha la cabeza echándola sobre su hombro. Vio tiene una sensación distinta, mejor a la de antes al tener a Alex al lado por una noche, es decir, por la última en un tiempo.
Este tiempo que pasa; las horas, los minutos, los segundos, pasan tan rápido que creen que tan solo han dormido 20 minutos, habiendo dormido durante 8 horas...
jueves, 25 de febrero de 2010
Y es aquí mi triste pasado . . .
Y entonces, aquellas palabras hicieron que sus miradas emitieran otras, las cuales parecían sacadas de un poema sin fin.
Alex sige, sige contandole su pasado, algo que nunca había echo y nunca hubiera imaginado que le entusiasmase tanto a Violeta, que es lo que hacía continuamente mientras que aquellas palabras salían de sus hermosos y deseados labios por Vio.
Y es aquí mi triste pasado:
Como te acabo de decir, mis padres no se preocupaban por mí, para nada, todo lo contrario. Y yo, yo estaba solo, aguantando, sin nadie al lado del quien poder tirar hacía delante, con el que me ayudara para ir recto y no doblar mi camino más de lo que estaba torzido ya... Llegé a un momento, en el que la gente me miraba raro, que no querían saber nada de mi. Algo que me molestó, porque ya tenía bastante con lo mio, para que la gente también se pusiera delicada.
Asique, con la ayuda de un joven, un chico que la primera frase con la que se dirigió a mí fue: ¿Sabes a qué hora sale el tren?
Era un chico muy educado y parecía muy agradable la verdad... Su primera impresión fue muy buena.
Entonces, de allí surgió una bonita amistad, que duro mucho tiempo y parecía que nunca iba a llegar a acabarse, pero lo hizo,sí lo hizo… Al cabo de cuatro años, esa amistad se rompió… Bueno, la palabra adecuada no sería romperse, sino que... se separó y por motivos que no me gustaría recordar nunca más, aunque ahora temo que deba hacerlo… Pues continuo.., esa amistad se rompió porque yo tenía muy mala influencia en los demás. Su familia era muy delicada, solo quería que se juntase con gente de provecho y nada de gente de escuelas públicas.
Pero, ahora viene lo mejor…
-Haber… ¡dime, dime! ¡Me tienes intrigada Alex, vamos!
-Pues…
-Pues . . ¡Venga!
-Que aquel chico, era del que te hablé antes,ese tipo llamado Lucas. No había cambiado en nada y eso me ayudó a reconocerlo…
-Pero… ¿¿¿¿Es eso verdad …????- dijo Violeta asombrada-
-Sí, pero lo más extraño fue que iba vestido de calle…Cuando él siempre había vestido muy formal.
-¡Qué fuerte! Aun no me lo puedo creer…
-No te preocupes, a mi me costó un tiempo en poder asimilarlo también, jejeje. Además, todo ocurrió porque una vez me contó que se hartó de su familia, que no quería saber nada más de ellos. Me contaba que su padre le pegaba cuando no había nadie en casa y que siempre tenía que hacer todo exactamente como ellos decían y no podía cometer ningún que otro error. Pasó un tiempo, cuando tuvo la edad adecuada y pudo irse de casa lo hizo, y demostró a la policia, que de chico lo había maltratado y utilizado para todo tipos de cosas. Entonces, cuando llegó la hora del juicio, él defendió a su madre y su padre quedó entre rejas.
Alex sige, sige contandole su pasado, algo que nunca había echo y nunca hubiera imaginado que le entusiasmase tanto a Violeta, que es lo que hacía continuamente mientras que aquellas palabras salían de sus hermosos y deseados labios por Vio.
Y es aquí mi triste pasado:
Como te acabo de decir, mis padres no se preocupaban por mí, para nada, todo lo contrario. Y yo, yo estaba solo, aguantando, sin nadie al lado del quien poder tirar hacía delante, con el que me ayudara para ir recto y no doblar mi camino más de lo que estaba torzido ya... Llegé a un momento, en el que la gente me miraba raro, que no querían saber nada de mi. Algo que me molestó, porque ya tenía bastante con lo mio, para que la gente también se pusiera delicada.
Asique, con la ayuda de un joven, un chico que la primera frase con la que se dirigió a mí fue: ¿Sabes a qué hora sale el tren?
Era un chico muy educado y parecía muy agradable la verdad... Su primera impresión fue muy buena.
Entonces, de allí surgió una bonita amistad, que duro mucho tiempo y parecía que nunca iba a llegar a acabarse, pero lo hizo,sí lo hizo… Al cabo de cuatro años, esa amistad se rompió… Bueno, la palabra adecuada no sería romperse, sino que... se separó y por motivos que no me gustaría recordar nunca más, aunque ahora temo que deba hacerlo… Pues continuo.., esa amistad se rompió porque yo tenía muy mala influencia en los demás. Su familia era muy delicada, solo quería que se juntase con gente de provecho y nada de gente de escuelas públicas.
Pero, ahora viene lo mejor…
-Haber… ¡dime, dime! ¡Me tienes intrigada Alex, vamos!
-Pues…
-Pues . . ¡Venga!
-Que aquel chico, era del que te hablé antes,ese tipo llamado Lucas. No había cambiado en nada y eso me ayudó a reconocerlo…
-Pero… ¿¿¿¿Es eso verdad …????- dijo Violeta asombrada-
-Sí, pero lo más extraño fue que iba vestido de calle…Cuando él siempre había vestido muy formal.
-¡Qué fuerte! Aun no me lo puedo creer…
-No te preocupes, a mi me costó un tiempo en poder asimilarlo también, jejeje. Además, todo ocurrió porque una vez me contó que se hartó de su familia, que no quería saber nada más de ellos. Me contaba que su padre le pegaba cuando no había nadie en casa y que siempre tenía que hacer todo exactamente como ellos decían y no podía cometer ningún que otro error. Pasó un tiempo, cuando tuvo la edad adecuada y pudo irse de casa lo hizo, y demostró a la policia, que de chico lo había maltratado y utilizado para todo tipos de cosas. Entonces, cuando llegó la hora del juicio, él defendió a su madre y su padre quedó entre rejas.
lunes, 22 de febrero de 2010
¿Alguna vez te dije que eras especial?

Se tiran en la cama y juegan un poco, se besan continuamente, con una ofuscación verdadera por parte de los dos.
Se relajan un poco, juntos, pegados como si fueran siameses.
Alex empieza ha hablar, a contarle todo aquello que se perdió de su pasado, desde el principio, a contarle el porqué de todo.
-Desde pequeño, siempre he estado solo... Aunque estaba con mis padres, nunca estaban conmigo. Sólo querían un niño bueno, educado y responsable sin darme nada a cambio, ni siquiera una relación medianamente buena con ellos o incluso disfrutar de lo que tenía, pero no, ni siquiera eso. Dicen que siempre querían lo mejor para mí. Pero eso no era cierto, solo quería que estudiara y estudiara, para que en cuanto pudieran echarme de casa e irse cada uno por su lado, o al menos yo pensaba así. Mi madre trabajaba en una casa, donde limpiaba, cuidaba de los niños y recuerdo que me llevó una vez, la cual yo estaba enfermo, por eso lo hizo. Ahora que recuerdo; una casa inmensa, con muchos niños, creo que no vivía tan solo una familia normal, sino que eran especiales...
Eran muchísimos y todos tenían los ojos claros y el pelo rubio o castaño con algunas mechas, pero siempre tenían algo que los caracterizaban a todos. Pero en cambio, había uno, sí, un chico, creo que aun llego a recordarlo, aunque yo era muy pequeño, al igual que él. Él, yo lo veía un niño especialmente especial. Veía como le pegaba su padre o al menos lo intentaba, pero no llegaba a hacerlo del todo porque podían verle, como lo hice yo. Entonces, creo recordar que era muy,muy callado, un chico muy silencioso, nunca se quejaba por nada, por mucho que sufriera o le doliese cualquier cosa. Y sin embargo, él, ese chico creo que recuerdo su nombre, sí era Lucas, así se llamaba, Lucas. Sin embargo, era moreno, con los ojos muy oscuros y el pelo rizado. De estatura no muy alta y sí, yo lo sé, ese chico tendría que tener algo en especial. No lo trataban como a los demás, lo sé porque a parte de lo que ví ese día, me habían contado rumores, que se extendían por el pueblo, aunque eran rumores al final acababan siendo verdad; porque siempre alguien acababa descubriendolo. Y así miles de rumores, que como son los rumores tú podías creertelos o no. Aunque luego apostabamos y el que ganaba se llevaba la mejor chapa del otro y yo siempre perdía, tenía y sigo teniendo muy mala suerte en todo...
-¿En todo? ¿De verdad que crees eso...?
-Si Vio sí...Si yo te contara mi pasado... es tan oscuro...
-¿Y no crees que es la hora? Creo que despues de tantos años conociendonos y tres saliendo juntos, creo que es el momento y el lugar adecuado... Me voy mañana, ahora tienes la gran oportunidad de desahogarte sinceramente y relajar ese cuerpecito y corazoncito que tanto te llama por tirarse de cabeza al mar y desaparecer del mundo...Despiérta ese ángel que llevas dentro.
-Vio... ¿Alguna vez te dije que eres especial?
domingo, 21 de febrero de 2010
Te quiero ángel.
Cenan y los dos les da la en enhorabuena a Vio.
Lucía está entusiasmada con la película, pero llega un momento en el que no puede más y cae rendida cerrando los ojos, sobre el pecho de Alex.
-Mira Vio, está dormida...
-Sí, después de todo lo que ha ocurrido hoy me extraña que aguantara hasta el final.
-Mira que ángel mas lindo.- dice Alex-
-Tú si que eres un ángel, y de esos buenos, bonitos que no perdería por nada del mundo.
-Ohhh, que bien te ha quedado, jejeje.
-¡Tonto! Alex...
-Dime.
-Te quiero.
-¿Sí? ¿Estás segura?
-Demasiado...
-Vio, te echaré de menos... No sé que haré sin ti, de verdad . . .
-Harás lo mismo que si estuviera. Te levantarás con ganas de estudiar, iras a la universidad, visitaras a mi hermana, te irás a casa, comerás, hablaremos, te diré mil veces: Te quiero. y te acostaras. Y los fines saldrás con tus amigos. Lo mismo que si estuviera yo, aunque... sin ligar.
-No creo que pueda hacerlo.
-Alex, ayúdame por favor... ya creo que tengo bastante con lo que tengo como para que también te pongas melancólico.
-Lo siento... es que ultimamente solo pienso en mi madre, en como estará allí, tan lejos...
-Llámala de una vez, o ven, acostemos a Lucía y vamos a la cama a hablar hasta que nos durmamos, así te desahogaras y pasaremos nuestra ''última'' noche juntos durante un tiempo.
-No creo que deba hacerlo, como has dicho ahora no es el momento...-Dice tristemente Alejandro.-
-Sí, si que lo es. Venga, vamos.
No recogen nada y dejan todo por medio, llevan con cuidado a Lucía a la cama, la tapan y le dan un suave beso en la frente.
Ellos se dirigen a la cama, aparte de que están cansados, necesitan hablar.
Lucía está entusiasmada con la película, pero llega un momento en el que no puede más y cae rendida cerrando los ojos, sobre el pecho de Alex.
-Mira Vio, está dormida...
-Sí, después de todo lo que ha ocurrido hoy me extraña que aguantara hasta el final.
-Mira que ángel mas lindo.- dice Alex-
-Tú si que eres un ángel, y de esos buenos, bonitos que no perdería por nada del mundo.
-Ohhh, que bien te ha quedado, jejeje.
-¡Tonto! Alex...
-Dime.
-Te quiero.
-¿Sí? ¿Estás segura?
-Demasiado...
-Vio, te echaré de menos... No sé que haré sin ti, de verdad . . .
-Harás lo mismo que si estuviera. Te levantarás con ganas de estudiar, iras a la universidad, visitaras a mi hermana, te irás a casa, comerás, hablaremos, te diré mil veces: Te quiero. y te acostaras. Y los fines saldrás con tus amigos. Lo mismo que si estuviera yo, aunque... sin ligar.
-No creo que pueda hacerlo.
-Alex, ayúdame por favor... ya creo que tengo bastante con lo que tengo como para que también te pongas melancólico.
-Lo siento... es que ultimamente solo pienso en mi madre, en como estará allí, tan lejos...
-Llámala de una vez, o ven, acostemos a Lucía y vamos a la cama a hablar hasta que nos durmamos, así te desahogaras y pasaremos nuestra ''última'' noche juntos durante un tiempo.
-No creo que deba hacerlo, como has dicho ahora no es el momento...-Dice tristemente Alejandro.-
-Sí, si que lo es. Venga, vamos.
No recogen nada y dejan todo por medio, llevan con cuidado a Lucía a la cama, la tapan y le dan un suave beso en la frente.
Ellos se dirigen a la cama, aparte de que están cansados, necesitan hablar.
"Seis días en London"
-Corre Lucía, a la de tres. Una, dos y... ¡tres!
Las dos salen corriendo, Alex está de espalda.
-¡Vio, pónsela rápido hermana!
-¿Pero que hacéis petardas? Me estáis haciendo cosquillas. Jaja, Ay!!
-Es lo que pretendemos, jajaja.
-Esperad que os coja- dice Alejandro.
Alex se escapa y se aleja rápidamente de las chicas.
-Venid aquí muchachas, vais a saber lo que es bueno.
Salen corriendo, pero Alex las engaña y llega a atraparlas. Sigen hasta que no pueden mas, risas y más risas...
-Bueno, Alex te estás pasando, ¡déjame ya! Jajaja.
-Corred, Vio,Alex, empieza la película.
Dejan de jugar y mientras que Lucía va al baño, ellos aprovechan para hablar.
-Alex... gracias mi vida.
-De nada señorita Álvarez- le dice aun jugando.
-Hay que ir comprar la cena, creo que no hay nada y quiero darle una sorpresa a Lucía.
Le encantaba la pasta como la hacía mamá, era su especialidad y desde que murió no la a probado más, sencíllamente porque no a sido capaz. Voy a bajar,¿vale?, Quédate aquí con ella por favor, en seguida vuelvo cariño.
-Vale, ¡ten cuidado y no tardes preciosa!
Lucía escucha la puerta y sale corriendo del baño.
-¿Qué pasa?, ¿Y Vio?
-Ha ido a comprar la cena, ahora vuelve.
-Uf, ya me habías asustado tonto! prensé que os habíais peleado o algo por el estilo...
-¿Pero qué dices Luci? Ven anda... vamos a traer lo que haga falta para esta noche.
Se dirigen a la cocina y cogen: vasos, platos, patatas, refrescos y algún que otro postre.
-¡Ya estoy aquí chicos! Traigo palomitas, gominolas y algo para cenar.
-¿Puedes venir un momento Alex?
-Sí, voy, un segundo.
Lucía está ya en el sofá, viendo los anuncios porque aun no ha empezado.
-Dime cielo.
-Quedate con ella en el sofá y distraela mientras yo preparo esto, ¿de acuerdo?
-Ok! no te preocupes, dejalo en mis manos.
Vio, cierra las puertas y prepara la cena lo más rápido que puede. Mientras que los otros dos esperan a que empieze la película: ''Seis días en London''.
-Alex, ¿donde está mi hermana? tarda mucho.
-Ahora viene, no te preocupes.- Y le acaricia la cabeza suavemente.
-Y...voilà, hacedme un hueco en la mesa.
-Vio, yo no tengo ganas de...
-Tú si tienes ganas de cenar, venga vamos allá, a comer.
-Esto me lo hacía mamá...
-Sí, lo sé, por eso lo he hecho.
Lucía, la mira con cara extraña, pero no puede resistirse a probarlo. Se relajan y empiezan a comer, justo a tiempo para la película.
Las dos salen corriendo, Alex está de espalda.
-¡Vio, pónsela rápido hermana!
-¿Pero que hacéis petardas? Me estáis haciendo cosquillas. Jaja, Ay!!
-Es lo que pretendemos, jajaja.
-Esperad que os coja- dice Alejandro.
Alex se escapa y se aleja rápidamente de las chicas.
-Venid aquí muchachas, vais a saber lo que es bueno.
Salen corriendo, pero Alex las engaña y llega a atraparlas. Sigen hasta que no pueden mas, risas y más risas...
-Bueno, Alex te estás pasando, ¡déjame ya! Jajaja.
-Corred, Vio,Alex, empieza la película.
Dejan de jugar y mientras que Lucía va al baño, ellos aprovechan para hablar.
-Alex... gracias mi vida.
-De nada señorita Álvarez- le dice aun jugando.
-Hay que ir comprar la cena, creo que no hay nada y quiero darle una sorpresa a Lucía.
Le encantaba la pasta como la hacía mamá, era su especialidad y desde que murió no la a probado más, sencíllamente porque no a sido capaz. Voy a bajar,¿vale?, Quédate aquí con ella por favor, en seguida vuelvo cariño.
-Vale, ¡ten cuidado y no tardes preciosa!
Lucía escucha la puerta y sale corriendo del baño.
-¿Qué pasa?, ¿Y Vio?
-Ha ido a comprar la cena, ahora vuelve.
-Uf, ya me habías asustado tonto! prensé que os habíais peleado o algo por el estilo...
-¿Pero qué dices Luci? Ven anda... vamos a traer lo que haga falta para esta noche.
Se dirigen a la cocina y cogen: vasos, platos, patatas, refrescos y algún que otro postre.
-¡Ya estoy aquí chicos! Traigo palomitas, gominolas y algo para cenar.
-¿Puedes venir un momento Alex?
-Sí, voy, un segundo.
Lucía está ya en el sofá, viendo los anuncios porque aun no ha empezado.
-Dime cielo.
-Quedate con ella en el sofá y distraela mientras yo preparo esto, ¿de acuerdo?
-Ok! no te preocupes, dejalo en mis manos.
Vio, cierra las puertas y prepara la cena lo más rápido que puede. Mientras que los otros dos esperan a que empieze la película: ''Seis días en London''.
-Alex, ¿donde está mi hermana? tarda mucho.
-Ahora viene, no te preocupes.- Y le acaricia la cabeza suavemente.
-Y...voilà, hacedme un hueco en la mesa.
-Vio, yo no tengo ganas de...
-Tú si tienes ganas de cenar, venga vamos allá, a comer.
-Esto me lo hacía mamá...
-Sí, lo sé, por eso lo he hecho.
Lucía, la mira con cara extraña, pero no puede resistirse a probarlo. Se relajan y empiezan a comer, justo a tiempo para la película.
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